Instead of makin’ me better, you keep makin’ me ill ♪.

Fuera de foco. Así es como me siento ahora, fuera de foco. Ver aquello me generó una especie de taquicardia acompañada de emoción y tristeza a la vez. Es de temer la rapidez con la que pasan las cosas, fulminándote muchas veces sin darte cuenta. Estoy contenta y a la vez no. ¿Por qué llego a este punto de pensar que todo lo que he pasado en este tiempo catalogado como “2010” ha sido una reverenda mierda?, ¿por qué recién ahora me doy cuenta que he estado perdiendo el tiempo cagando fuera del perímetro del retrete?, ¿por qué siempre me haces lo mismo en estas temporadas del año?. Y sí te hablo a ti, a ti Male, ¡a ti!. 
“…acompañada de emoción y tristeza a la vez”. 
Emocionada de mirar a mi alrededor y notar que tengo poquitísimas personas que me respaldan, que me quieren, que me soportan y principalmente, que me CONOCEN. Emocionada de saltar al ver dicha publicación de “él” –digamosle así a ese mojón con patas- porque al fin, o sea, ¡al fin! confirmo su cobardía, su ineptitud, su falta de huevos y su poco respeto por lo que dice amar. Lo cual era para darse cuenta antes pero finalmente a veces la estupidez puede más que una. ¡Estúpida más nada!, sólo espero que a “él” le vaya muy bien en su vida, sus conquistas, su matrimonio y tantos planes que ojalá eventualmente se den y que jamás regrese a mi vida con el rostro avergonzado de aquellas proyecciones exuberantes, huecas y puntiagudas, que de seguro tendrá. Porque sí, aún le tengo cariño, poco, pero ahí está, esperando a que no se convierta en “lástima” como ese abundante sentimiento que antes me provocaba. Al menos me liberé de una enfermedad terrible, ”él”. Involucrada de nuevo sentimentalmente con “él”, jamás.
Triste porque a pesar de todas sus ineptitudes, fuimos felices el tiempo que se pudo. Debo confesar que “él” ha sido el único que me ha hecho sentir tan deseada. Aprendí mucho y quedan los lugares, las personas en común que siempre serán como un nexo entres los dos, las palabras y sobretodo “eso” que es tan inexplicable y que sólo lo comprendemos cuando cruzamos miradas. Pero así es la vida, la basura es tirada en la esquina, en una bolsa negra, hasta que el camión “basurero” se la lleve, y ese camión hace buen tiempo arribó, se quedo un momento y se fue.
Hago lo que se me plazca, esa es mi vida ahora, respeto no le debo a nadie, ya me han “cagado” como se les ha dado la gana. Mi debilidad estuvo a flote todo este bendito tiempo y ya me harté, me cansé. Las personas ven sólo lo que quieren ver, para el resto se hacen los cegatones y luego un simple: “aquí no pasó nada”. Y aquí mi estaca para ti, mofletuda.
Qué rica descarga, dentro de unas horas en esas sábanas celestes estaré, envuelta, semidesnuda, esperando por lo que más me gusta. Reafirmando: involucrada sentimentalmente, jamás.
“Until now”.
 
M.

Fuera de foco. Así es como me siento ahora, fuera de foco. Ver aquello me generó una especie de taquicardia acompañada de emoción y tristeza a la vez. Es de temer la rapidez con la que pasan las cosas, fulminándote muchas veces sin darte cuenta. Estoy contenta y a la vez no. ¿Por qué llego a este punto de pensar que todo lo que he pasado en este tiempo catalogado como “2010” ha sido una reverenda mierda?, ¿por qué recién ahora me doy cuenta que he estado perdiendo el tiempo cagando fuera del perímetro del retrete?, ¿por qué siempre me haces lo mismo en estas temporadas del año?. Y sí te hablo a ti, a ti Male, ¡a ti!.

“…acompañada de emoción y tristeza a la vez”.

Emocionada de mirar a mi alrededor y notar que tengo poquitísimas personas que me respaldan, que me quieren, que me soportan y principalmente, que me CONOCEN. Emocionada de saltar al ver dicha publicación de “él” –digamosle así a ese mojón con patas- porque al fin, o sea, ¡al fin! confirmo su cobardía, su ineptitud, su falta de huevos y su poco respeto por lo que dice amar. Lo cual era para darse cuenta antes pero finalmente a veces la estupidez puede más que una. ¡Estúpida más nada!, sólo espero que a “él” le vaya muy bien en su vida, sus conquistas, su matrimonio y tantos planes que ojalá eventualmente se den y que jamás regrese a mi vida con el rostro avergonzado de aquellas proyecciones exuberantes, huecas y puntiagudas, que de seguro tendrá. Porque sí, aún le tengo cariño, poco, pero ahí está, esperando a que no se convierta en “lástima” como ese abundante sentimiento que antes me provocaba. Al menos me liberé de una enfermedad terrible, ”él”. Involucrada de nuevo sentimentalmente con “él”, jamás.

Triste porque a pesar de todas sus ineptitudes, fuimos felices el tiempo que se pudo. Debo confesar que “él” ha sido el único que me ha hecho sentir tan deseada. Aprendí mucho y quedan los lugares, las personas en común que siempre serán como un nexo entres los dos, las palabras y sobretodo “eso” que es tan inexplicable y que sólo lo comprendemos cuando cruzamos miradas. Pero así es la vida, la basura es tirada en la esquina, en una bolsa negra, hasta que el camión “basurero” se la lleve, y ese camión hace buen tiempo arribó, se quedo un momento y se fue.

Hago lo que se me plazca, esa es mi vida ahora, respeto no le debo a nadie, ya me han “cagado” como se les ha dado la gana. Mi debilidad estuvo a flote todo este bendito tiempo y ya me harté, me cansé. Las personas ven sólo lo que quieren ver, para el resto se hacen los cegatones y luego un simple: “aquí no pasó nada”. Y aquí mi estaca para ti, mofletuda.

Qué rica descarga, dentro de unas horas en esas sábanas celestes estaré, envuelta, semidesnuda, esperando por lo que más me gusta. Reafirmando: involucrada sentimentalmente, jamás.

“Until now”.

 

M.

¡Ya!.

Nunca pensé que podría estar en medio de tanta cojudez junta, que podría estar en boca de medio mundo, hablando falacias de mí, escupiendo al cielo, dándoselas de moralistas, nunca pensé. Y quizás ese es uno de mis grandes errores, tratar que las cosas sean más que buenas y mantener un perfil pacífico para que salgan como espero. ¡Mal, pues!, ¡mal!. Debí haber respondido a dichas acusaciones y calumnias, debí hacerlo pero me detuve porque no quería rebajarme, dar alas para que la calumnia en conjunto siga, ocupándose de mi vida más que de la suya, y así es estimados, “para la poca cosa que soy yo” pues fíjense cómo pierden su tiempo en ello, sí, en una poca cosa. Para todos ustedes con mucho amor, ¡mierda!. Coman mierda, aliméntense de mierda y un día dense cuenta de la realidad, ajá, ¡esta realidad!, cuando lo hagan con muchas ganas les daré un beso y les diré: ¿qué rico es, verdad?, llorar con ganas. ¡Púdranse!.

Dejando la estupidez de lado, debo confesar que en todo este tiempo he crecido en el ámbito profesional, y bueno, es lo único que puedo llevar con completa estabilidad en mi vida, ¡y me encanta!, porque no hay nada mejor que hallar un punto de equilibrio y ese es el mío. Este año se acaba y se va con el tantas cosas, tantas vivencias en vano, tantas cojudeces aceptadas, tantas personas enterradas, ¡tanto!, que me da miedo. Tengo miedo. Tengo miedo que el próximo año comience espectacular como este y acabe así, dándome cuenta cada vez más que las personas son mierda y que en definitiva no aportan ni un grano por uno porque prevalece su egoísmo, ¡carajo, para qué viven!, ¿para qué?.

Se va, que se vaya, rapidito así volando, que se vaya.

((Momento de relajación post llamada)).

M.

Ya no más le dijo la cabra al cabro.

Parte IX.

No temas.

Hace un par de días acabé de leer la obra “Paula” de mi queridísima Isabel Allende. Muchas de sus partes me hicieron romper en llanto. En especial esta que me hace acordar a mis abuelos y a la magia añorada que me causan con sólo verlos.

-¿Dónde está mi young lady?- preguntó extrañado de no ver a su mujer.

-Ya no está con nosotros, papá- dijo su hija y todos nos miramos asustados.

-Dígale que el té está servido, la estamos esperando.

Entonces nos dimos cuenta que el tiempo se había congelado para él y que aún no sabía que su mujer había muerto. Seguiría ignorándolo por el resto de su vida. Asistió al funeral distraídamente, como si fuera el sepelio de un pariente ajeno, y a partir de ese instante se encerró en sus recuerdos, bajó ante sus ojos una cortina de locura senil y no volvió a pisar la realidad. La única mujer que había amado permaneció para siempre a su lado joven y alegre, olvidó que había salido de Chile y perdido todas sus posesiones. Durante los diez años siguientes, hasta que murió reducido al tamaño de un niño en un hogar para ancianos dementes, siguió convencido que se encontraba en su casa frente a la cancha de golf, que la Granny estaba en la cocina fabricando dulce de ciruelas y que esa noche dormirían juntos como cada noche durante cuarenta y siete años.

Fulminante.

¿Cómo es que se tiene que vivir este tipo de cosas, eh?. Yo no lo sé aún, en verdad, y me parece insignificante si hago lo que no debería hacerse en estos casos o si digo más de la cuenta. Mírame, estoy sonriente. Me alegro de lo que pasó y de lo que quizás pasará, me alegro cada vez que siento tu rostro junto al mío, me alegro de aquella palabra que desencadena más que unas simples tres sílabas.

Cómoda, palabra exacta, hueles rico y yo te quiero y tú me abrazas, y tú me besas, y yo te quiero más.

 16/11. Año x.

Corazón, dónde estarás
te miré y no…y no
ya no eras tu.

You ever have that dream: the one where you did something… You don’t know why, but you can never go back?.
[Alpha Dog].

You ever have that dream: the one where you did something… You don’t know why, but you can never go back?.

[Alpha Dog].

Querido papito:
Sé que te sorprenderá que te escriba pero me vi ensimismada en un conjunto de recuerdos que me hicieron saltar del sillón y pensar: ¿por qué no?, pues bien aquí va.
Un viejo, un viejo moreno que camina tembleque por las cuadras de la avenida Ayacucho en plena Tomás Marzano, con todo el tráfico a cuestas. Tú, caminando hablándome de la vida. Vida que no gozo, vida que tú ya la tienes mil veces gozada.
Comencemos entonces. A pesar de no ser el ejemplo de ejemplos, has sabido sobrellevar esa vida que te tocaba cogiendo de las calles la basura que te alimentaba, guiando a tus hermanos como fiel hermano mayor, manteniendo a mi bisabuela con esos desempeños fuera de ritmo, haciéndote en tu sendero el líder máximo. No cruzaste secundaria, con las justas llegaste a la primaria pero eso no te quitaba el grado culto que poseías desde siempre. Te perdiste en la lectura y en los números, números que te llevaron a ser sin querer queriendo uno de los “más más” del Banco Agrario. ¡Trome tú!, todo en ti es máximo. Llegando a la riqueza con todas las áreas ganadas, siendo el más dichoso de dichas épocas, aquél que pasaba por las calles y no perdía ninguna mirada de las féminas presentes en dicha travesía. Ese eras tú mi querido Roberto, que te sobreponías ante todo y lograbas todo lo que en metas tenías trazadas. ¡Todo!, qué barbaridad.
Ahora con esos brazos tembleques me abrazas y me conversas de la vida, vida que te tocó muy difícil pero que en base a esfuerzo y dedicación se convirtió en vida añorada por unos y envidiada por otros.
Nunca se te dieron las cosas fáciles y es por eso que te admiro, porque muy aparte de haber conocido tantos lugares del extranjero -junto a mi abuela a quien quisiste y siempre querrás- nunca has perdido ese grado de humildad, esas “cosas” que te caracterizan, la nobleza y las ganas de seguir luchando por lo que ya tienes, hacen de ti un ser más que divino. ¡Mi viejo ser! , mi ejemplo de toda la vida.
Te escribo para que sepas que no te dejo de lado nunca, que a pesar de ser una niña ingrata que se pierde en sólo sus cosas y te abraza sólo para cumplir, te tiene el respeto y amor que nunca pensaste de una persona. Que es capaz de matar por ti. Que nunca tuve nada más grande que el amor que me has ofrecido incondicionalmente. Y a pesar de faltar a tanta promesa que te he hecho, nunca faltan tus ojos acuosos en los momentos de prosperidad que mi vida te brinda. Lo hago todo por ti, así como también por ellos. Todo escalón vencido por miles de adversidades que haya, te lo debo a ti. ¿Por qué?, será uno de tus grandes cuestionamientos sobre mi persona. Pues bien, te respondo. Nunca he sentido más amor del que tú me haces sentir, aquél abrazo que me brindas sin condiciones, es todo. ¡Sí abuelito, es todo¡.
Nunca dejaré de sentirme culpable por dejarte de lado tantas veces, creyendo que mis problemas triviales van por encima de todo, jamás. Eres mi rey, mi nene, mi todo. Eres todo y perdóname si no te lo demuestro y creo que estas líneas se encontrarán en la misiva de todos.
¡Te amo!, y no me dejes por mi forma de ser, soy así, así de huachafa salí, ¡así de loca salí!. Pero nunca he dejado de sentir aquello que con tanto esfuerzo construiste en mí.
Una vida larga es lo que queda y no sé si la tenga “enterita” para vivirla contigo, depende de cuantos meses me diga el doctor que duraré por aquella dolencia que bien merecida la tengo aunque te apene, pero quiero que tengas presente que este “pedazo de persona”- apodo que siempre sueles decirme- te va a amar desde aquí hasta allá, mirando siempre esos ojos medio verdosos convertidos en café por el paso de los años, siempre.
Y si yo me voy de este mundo antes que tú, ya sabes lo que te diré en sueños: “Nunca podré tener a un ser más maravilloso cerca de mí, así como tú también jamás podrás tener a una enjuta persona que por más que con un abrazo no te caliente, te llena de amor”.
Te amo Roberto, tu guitarra jamás cesará de mi mente así como también aquello que me enseñaste.
Y así como he vivido al azar…
TeAmo.
 Atte: Pedazo de persona

M.

Querido papito:

Sé que te sorprenderá que te escriba pero me vi ensimismada en un conjunto de recuerdos que me hicieron saltar del sillón y pensar: ¿por qué no?, pues bien aquí va.

Un viejo, un viejo moreno que camina tembleque por las cuadras de la avenida Ayacucho en plena Tomás Marzano, con todo el tráfico a cuestas. Tú, caminando hablándome de la vida. Vida que no gozo, vida que tú ya la tienes mil veces gozada.

Comencemos entonces. A pesar de no ser el ejemplo de ejemplos, has sabido sobrellevar esa vida que te tocaba cogiendo de las calles la basura que te alimentaba, guiando a tus hermanos como fiel hermano mayor, manteniendo a mi bisabuela con esos desempeños fuera de ritmo, haciéndote en tu sendero el líder máximo. No cruzaste secundaria, con las justas llegaste a la primaria pero eso no te quitaba el grado culto que poseías desde siempre. Te perdiste en la lectura y en los números, números que te llevaron a ser sin querer queriendo uno de los “más más” del Banco Agrario. ¡Trome tú!, todo en ti es máximo. Llegando a la riqueza con todas las áreas ganadas, siendo el más dichoso de dichas épocas, aquél que pasaba por las calles y no perdía ninguna mirada de las féminas presentes en dicha travesía. Ese eras tú mi querido Roberto, que te sobreponías ante todo y lograbas todo lo que en metas tenías trazadas. ¡Todo!, qué barbaridad.

Ahora con esos brazos tembleques me abrazas y me conversas de la vida, vida que te tocó muy difícil pero que en base a esfuerzo y dedicación se convirtió en vida añorada por unos y envidiada por otros.

Nunca se te dieron las cosas fáciles y es por eso que te admiro, porque muy aparte de haber conocido tantos lugares del extranjero -junto a mi abuela a quien quisiste y siempre querrás- nunca has perdido ese grado de humildad, esas “cosas” que te caracterizan, la nobleza y las ganas de seguir luchando por lo que ya tienes, hacen de ti un ser más que divino. ¡Mi viejo ser! , mi ejemplo de toda la vida.

Te escribo para que sepas que no te dejo de lado nunca, que a pesar de ser una niña ingrata que se pierde en sólo sus cosas y te abraza sólo para cumplir, te tiene el respeto y amor que nunca pensaste de una persona. Que es capaz de matar por ti. Que nunca tuve nada más grande que el amor que me has ofrecido incondicionalmente. Y a pesar de faltar a tanta promesa que te he hecho, nunca faltan tus ojos acuosos en los momentos de prosperidad que mi vida te brinda. Lo hago todo por ti, así como también por ellos. Todo escalón vencido por miles de adversidades que haya, te lo debo a ti. ¿Por qué?, será uno de tus grandes cuestionamientos sobre mi persona. Pues bien, te respondo. Nunca he sentido más amor del que tú me haces sentir, aquél abrazo que me brindas sin condiciones, es todo. ¡Sí abuelito, es todo¡.

Nunca dejaré de sentirme culpable por dejarte de lado tantas veces, creyendo que mis problemas triviales van por encima de todo, jamás. Eres mi rey, mi nene, mi todo. Eres todo y perdóname si no te lo demuestro y creo que estas líneas se encontrarán en la misiva de todos.

¡Te amo!, y no me dejes por mi forma de ser, soy así, así de huachafa salí, ¡así de loca salí!. Pero nunca he dejado de sentir aquello que con tanto esfuerzo construiste en mí.

Una vida larga es lo que queda y no sé si la tenga “enterita” para vivirla contigo, depende de cuantos meses me diga el doctor que duraré por aquella dolencia que bien merecida la tengo aunque te apene, pero quiero que tengas presente que este “pedazo de persona”- apodo que siempre sueles decirme- te va a amar desde aquí hasta allá, mirando siempre esos ojos medio verdosos convertidos en café por el paso de los años, siempre.

Y si yo me voy de este mundo antes que tú, ya sabes lo que te diré en sueños: “Nunca podré tener a un ser más maravilloso cerca de mí, así como tú también jamás podrás tener a una enjuta persona que por más que con un abrazo no te caliente, te llena de amor”.

Te amo Roberto, tu guitarra jamás cesará de mi mente así como también aquello que me enseñaste.

Y así como he vivido al azar…

TeAmo.

 Atte: Pedazo de persona

M.

Y aunque todo es de papel.